Cada día que pasa me sorprendo con las experiencias que Dios permite que tenga. El día de ayer estuve compartiendo con uno de mis hermanos en Cristo y hablábamos de muchas cosas, dentro de esas cosas se tocamos el punto de cómo las Escrituras se revelan a nosotros.
Dios en ese instante puso en mí una frase tan simple, pero tan poderosa que hasta yo mismo quede impactado al pronunciarla, esta frase fue: “Tan solo hay que tener fe para que la palabra sea revelada”.
Cuando nos despedimos, yo me quede pensando sobre estas cortas palabras y hasta me dormí pensando en ellas. Es por eso que quiero compartir con ustedes esto.
En el libro de Hebreos declara que la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve. Porque hago mención a este verso, tan sencillo como que Abraham quien es el padre de la fe creyó en una palabra que fue dada por Dios y no se menosprecio por los años que ya tenía, sino que creyó fielmente en la promesa dada que sería padre de naciones, que no podría contar su descendencia (Génesis 15:4-6) y esa promesa se cumplió en su tiempo (Génesis 21:2-3).
Nosotros muchas veces leemos las escrituras de un modo rutinario y sin ninguna expectativa de que esa porción de la palabra podría cambiar toda nuestra vida en un solo instante. Esto debido a que no la leemos con la Fe puesta en que Dios puede revelarse en tu vida y hacer que las cosas leídas ocurran. Voy a poner un ejemplo claro de esto: Si lees Juan 14:12 donde Jesús dice que aun mayores cosas haremos nosotros, sino tienes la Fe de Dios y tan solo lees este verso como uno más, entonces esta palabra nunca llegara a ser revelada en tu vida. Porque el que cree en algo, tan solo piensa en ello, no se desenfoca y procura siempre manifestar en lo que ha creído.
Te bendigo con bendición y procura siempre tener la medida de Fe necesaria para creer en lo que Jehová ha establecido en las Escrituras.
